COLOMBIA AMENAZADA
| Foto: Gabriele Siegrist |
Así
surgen estos personajes destructivos en la política latinoamericana, como éste:
30% italiano, 32% colombiano, 38% gringo, mitad tigre mitad tigresa, porque son
escogidos, enganchados y preparados para tomarse el poder e imponer el más
espantoso modelo autoritario, subordinado y neoliberal posible: el autoritario estado
del Mercado sin democracia.
Personajes
fabricados como agentes de la dependencia para el dominio del imperio americano
y del gran poder neoliberal del occidente global, son inventados para destruir países
a través de formas de gobierno autoritarias, destructivas y subordinadas.
Son
engendros emergentes, en el caso de Colombia, no provienen de las élites
liberales y conservadoras tradicionales, sino de una naciente clase social de
las economías ilegales que surgieron hace medio siglo.
Su
conocimiento nació desestructurado en una universidad de directivas de ultra
derecha. Su desarrollo profesional lo hizo como defensor de paramilitares e
ilegales provenientes del carril emergente del narcotráfico, del
paramilitarismo, del neoliberalismo, de los latifundistas, de la corrupción y
de la ilegalidad. Por eso, el nacido en Zagún, maltratador de su madre, mala
clase, desagradable, ridículo y mamarracho, rechaza el apoyo de los partidos
tradicionales, porque sobre el descredito de estos montó su carpa, así por
debajo de la mesa tenga pactos con todos los clanes políticos del Caribe.
No
necesita armar y debatir su plan de gobierno de tres páginas, porque debe
permanecer escondido, y menos debatir para evitar que Iván Cepeda ponga en
evidencia su ignorancia, maldad y peligro para Colombia, y de esa manera evitar
que la ciudadanía se dé cuenta del terror que asecha sobre el estado y la
sociedad.
El
proyecto de destrucción del Estado, vía la privatización y el cierre de
ministerios y agencias del estado, la destrucción de la educación pública, el
fin de los subsidios para los menos favorecidos, cero reformas sociales, ninguna
reforma al poder político y a la justicia, fracking devastador de la naturaleza,
glifosato asesino de campesinos, crímenes indiscriminados como en los años de
los falsos positivos y de miles de desaparecidos, son la base sobre la cual se
montan los pilares de su plan de gobierno para destruir el Estado y la
maltrecha democracia representativa.
La
preocupación detrás de este oscuro personaje es el inagotable poder económico
que lo financia, y sobre lo cual el CNE nada dirá. La corrupción electoral vía
la Registraduría, y la coacción de los empresarios a sus empleados, complementarán
la tarea. Tiene una masa importante de seguidores que pulverizaron el centro,
el cual sería culpable de una derrota de Cepeda.
Si
llega a ganar, mostrará que Colombia se destruyó como sociedad y como estado,
porque las reformas que trae ese neoliberalismo neofascista se impondrá vía decretos
desde la Casa de Nari, y lo que haga falta para cerrar el asalto del Estado, lo
hará por el Congreso de la República y las Cortes. Dolor, sangre, sufrimiento,
atraso, injusticia social, desplazamientos, devastación, pérdida de soberanía, corrupción,
impunidad, es lo que vendrá con el Tigre de Trump.
Finalmente,
cabe preguntarse ¿cómo una persona de la trayectoria de José Manuel Restrepo,
rector de tres universidades privadas y doble ministro de Estado, aspira a la
vicepresidencia de Colombia de la mano de un siniestro e ignorante tipo? ¿Por
ahí viene camuflado el poder tradicional y los nuevos emprendedores?
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