sábado, 13 de junio de 2026

COLOMBIA AMENAZADA

Foto: Gabriele Siegrist 
Cuando hace un año eran más de cien los precandidatos a la presidencia de Colombia, el señor De la Espriella, autodenominado alias el “Tigre”, era uno más. Pero su estrategia política venía en camino y se abría paso sin que nadie se alertara.

Así surgen estos personajes destructivos en la política latinoamericana, como éste: 30% italiano, 32% colombiano, 38% gringo, mitad tigre mitad tigresa, porque son escogidos, enganchados y preparados para tomarse el poder e imponer el más espantoso modelo autoritario, subordinado y neoliberal posible: el autoritario estado del Mercado sin democracia.

Personajes fabricados como agentes de la dependencia para el dominio del imperio americano y del gran poder neoliberal del occidente global, son inventados para destruir países a través de formas de gobierno autoritarias, destructivas y subordinadas.

Son engendros emergentes, en el caso de Colombia, no provienen de las élites liberales y conservadoras tradicionales, sino de una naciente clase social de las economías ilegales que surgieron hace medio siglo.

Su conocimiento nació desestructurado en una universidad de directivas de ultra derecha. Su desarrollo profesional lo hizo como defensor de paramilitares e ilegales provenientes del carril emergente del narcotráfico, del paramilitarismo, del neoliberalismo, de los latifundistas, de la corrupción y de la ilegalidad. Por eso, el nacido en Zagún, maltratador de su madre, mala clase, desagradable, ridículo y mamarracho, rechaza el apoyo de los partidos tradicionales, porque sobre el descredito de estos montó su carpa, así por debajo de la mesa tenga pactos con todos los clanes políticos del Caribe.

No necesita armar y debatir su plan de gobierno de tres páginas, porque debe permanecer escondido, y menos debatir para evitar que Iván Cepeda ponga en evidencia su ignorancia, maldad y peligro para Colombia, y de esa manera evitar que la ciudadanía se dé cuenta del terror que asecha sobre el estado y la sociedad.

El proyecto de destrucción del Estado, vía la privatización y el cierre de ministerios y agencias del estado, la destrucción de la educación pública, el fin de los subsidios para los menos favorecidos, cero reformas sociales, ninguna reforma al poder político y a la justicia, fracking devastador de la naturaleza, glifosato asesino de campesinos, crímenes indiscriminados como en los años de los falsos positivos y de miles de desaparecidos, son la base sobre la cual se montan los pilares de su plan de gobierno para destruir el Estado y la maltrecha democracia representativa.

La preocupación detrás de este oscuro personaje es el inagotable poder económico que lo financia, y sobre lo cual el CNE nada dirá. La corrupción electoral vía la Registraduría, y la coacción de los empresarios a sus empleados, complementarán la tarea. Tiene una masa importante de seguidores que pulverizaron el centro, el cual sería culpable de una derrota de Cepeda.

Si llega a ganar, mostrará que Colombia se destruyó como sociedad y como estado, porque las reformas que trae ese neoliberalismo neofascista se impondrá vía decretos desde la Casa de Nari, y lo que haga falta para cerrar el asalto del Estado, lo hará por el Congreso de la República y las Cortes. Dolor, sangre, sufrimiento, atraso, injusticia social, desplazamientos, devastación, pérdida de soberanía, corrupción, impunidad, es lo que vendrá con el Tigre de Trump.

Finalmente, cabe preguntarse ¿cómo una persona de la trayectoria de José Manuel Restrepo, rector de tres universidades privadas y doble ministro de Estado, aspira a la vicepresidencia de Colombia de la mano de un siniestro e ignorante tipo? ¿Por ahí viene camuflado el poder tradicional y los nuevos emprendedores?           

 

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